6:45AM ¡Largo de mi cama!

A lo lejos suena el sonido de mi alarma, mi mente momentáneamente me recuerda debo levantarme para ir a trabajar, pero; mientras entro en confusión con mis ganas de seguir durmiendo y la responsabilidad, recuerdo que anoche fue una de esas noches llenas de copas, baile y unos cuantos besos.

 

Imagen: Weheartit

 

De repente siento el movimiento de un cuerpo extraño a mi lado, y de la nada un gran brazo lleno de bellos se poza sobre mi cuerpo, de inmediato mi mente empieza a divagar pues ni tan siquiera recuerdo el nombre de ese cuerpo extraño y mucho menos lo que sucedió anoche.

 

Imagen: Weheartit

 

Y si, de la nada ese cuerpo empieza acercarse a mí, mientras siento que algo rosa con la parte baja de mi espalda, un escalofríos empieza a subir desde mis piernas para recordarme que debo moverme rápido antes que suceda un evento similar al de hace unas horas y no pueda la responsabilidad ganarle a las ganas de otra cosa.

Pero no, mi conciencia es más fuerte que cualquier otra cosa, ya fue suficiente de tanta pasión pues en la mañana vuelvo a ser otra,  esa mujer de apariencia fría, simpática y calculadora. Entonces es suficiente, cuando ese cuerpo de figura masculina se da cuenta que ya desperté, empieza  a buscarme con besos y abrazos resbalosos, a los que de inmediatamente hago caso omiso.

 

Imagen: Pinterest

 

Ya son las 6:45am, la diversión acabo para mí. Me levanto de inmediato, me despido mientras me acerco al baño con la intención de que al regresar no lo encuentre ahí, es sencillo ¡largo de mi cama! La noche fue exquisita –aunque la recuerdo muy poco- pero, algo responsabilidad me llama a esta hora de la mañana.