Acércate a mí un poquito y despacito.

Es así como siento te estoy atrayendo más y más.

 

Quiero entonces, tenerte entre los dedos de mis manos e incluso enredado entre mis piernas con mucho pecado. Lentamente quiero que te acerques a mí y dibujemos una escena de placer a escondidas de los televidentes de esto que parece cada vez más una novela.

 

Porque juntos montamos las mejores escenas vividas por ambos, las que con gusto solo entre los dos discutimos y nos reímos mientras nos contemplamos, por eso quiero que te sigas acercando hasta caer sobre ti, tan lento y despacio como poco sabía hacerlos antes de ti.

 

Te quiero aquí conmigo y sin nadie más, que solo tú seas conmigo el protagonista de un final feliz, dejarnos llevar entonces por la lujuria, el deseo y la tentación que nos conducen al borde de la locura en nuestras pieles. Un  Las que se desean, se llaman y se buscan sin más que decir porque se quieren.

 

Acércate a mí y no tengas miedo de oír lo que te quiero decir, porque te quiero y se me hace un gusto ardiente tenerte aquí. Así, tan mío como yo tan tuya y sobre ti. No tengas miedo de darle rienda suelta a algo que ambos queremos se dé ya y de la mejor manera, pues nos gustamos y queremos y por ende ya no hay mucho que hacer aquí, solo dejarnos llevar a rienda suelta.

Paso a paso y como mejor quieras, así te quiero aquí y olvidarme del mundo allá afuera.