Al sur de mi ombligo ya no hace frío.

Al sur mi ombligo algo empezó a calentarse. Cuando estoy cerca de él parece que más que mi mente y corazón otra dirección sabe que se siente a gusto. Las hormonas, feromonas y la sangre empieza arder de pies a cabeza, entonces eso que está al sur de mi ombligo ya no sufre de frió.

 

Imagen: Weheartit

 

Ese calor perenne que por mucho tiempo vivió en mi desaparece de la nada. Entonces me doy cuenta que las señales de un nuevo amor empiezan aparecer por si solas y sin invitación. Cómo algo o alguien te puede mover el mundo tan fácilmente, hasta el punto de provocar cambios de temperatura sobre tu piel.

 

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Me empiezo a sonrojar por su presencia, pues mi cuerpo actúa solo y no me da chance de razonar, lo que está al sur de mi ombligo me demuestra una vez más lo que es ser mujer y todo lo que junto a eso concierne.  Ya no soy solo un alma libre y aventurera, me doy cuenta una vez más que estoy hecha de carne y hueso, la que por mucho tiempo estuvo guardada en un refrigerador elaborado por mi mente.

 

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Entonces, el calor se apodera de cada uno de mis poros; no soy yo, es él y sus antojos que me llevan por el camino de la perdición ese que él justamente quiere continuar al sur de mi ombligo.

 

Imagen: Weheartit

 

Ya no hace frío y aun me sonrojo al saberlo, no es solo carne y pasión mezcladas, es otra persona motivando mis sentidos y sentimientos lo que hace cambie la temperatura, desde que él apareció al sur de mi ombligo ya no hace frió solo calor.