Antes de que alguien conozca tu cama, primero hazlo tú.

 

Y con esto doy por entendido que sus mentes viajaron a mil por hora, con un mensaje claro y conciso.

 

Imagen: Weheartit

 

Miles de mujeres se quejan, de que no son atendidas y complacidas cómo ellas quieren. Pero bien que presentan su cama al primer desconocido que conocieron en algún bar porque sencillamente sienten deben cubrir esas necesidad que desde hace un tiempo no llevan practicando.

 

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Entonces luego dicen en la reunión del viernes por la noche con sus amigas ¡El sujeto no fue nada bueno! Y no es eso, la sencilla razón radica en que son poco sabedoras de ellas mismas, no conocen su cuerpo, lo que quieren o cómo les gusta más, y bien es cierto que la práctica lleva a la perfección – obvio, no llegaras a tercera base con una lista infinita de hombres solo por aprender- Experimenten, nútranse de ustedes mismas y tengan el valor suficiente de quitarse ese tabú de no darse placer ustedes mismas porque está fuera de sus requerimientos de dama.

 

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Por lo general admiro a todas esas mujeres que primero conocen su cuerpo, sus puntos débiles y el exacto cómo para llegar al placer necesario, y ya luego buscan algo más que complemente este sencillo placer “Compañía y amor”. Puede que el amor no siempre esté, pero tampoco sería justo privarte de este tipo de placer solo porque no existe amor de por medio, creo que a esto se le llama Necesidad del cuerpo.

 

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Lo que quiero decir es que a veces es necesario conocer nuestra “cama” antes que presentársela a cualquier desconocido. Saber qué nos emociona y nos hace llegar al cielo, como dije eliminar esas lagunas mentales de auto-flagelación y dejar que sea nuestro propio cuerpo quien nos enseñe lo que más quiere y desea.

 

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