Amor por partida doble.

Dicen por ahí qué quien cocina dos conejos alguno se le quema, ¿les ha pasado?

 

Imagen: Weheartit

 

En mi caso, a pesar de mis aventuras amorosas jamás de los jamases había probado este tipo de aventuras y mucho menos asado conejos. Literal, entre más me conozco más miedo me da seguir haciéndolo, y no cocinando por el contrario indagar y querer experimentar más con mi lado pasional.

Pero, este tipo de situaciones se nos escapan de las manos; suceden. Parece inevitable pero lo es, esta de nuestra parte querer seguir jugando con fuego o quemarse de una vez por todas, pero no; aceleramos con todo y le arrojamos incluso gasolina a algo que en cualquier momento arderá en llamas.

 

Imagen: Weheartit

 

Es besar dos bocas diferentes, rozar dos pieles completamente diferentes. Pero no te importa, existe algo en cada uno de ellos que te tiene atada, te atrae. A este punto solo pienso en alejarme, y aunque me he divertido, no lo niego; existe algo en el fondo que sabe no está completamente lleno, el vacío sigue.

 

Imagen: Weheartit

 

De qué sirven tantas miradas perdidas, tantos besos diferentes si a la final esos dos conejos no cubren completamente lo que yo tanto quiero. Tal vez sigo atada a un pasado más fuerte, a otra esencia. En fin, este amor por partida doble donde soy yo ahora la que se pasea como forastera y vacacionista de corazones, no me lleva a ningún sitio, más solo al que ya sabemos me quieren llevar mis dos amores. Lastimosamente camas llenas pero un corazón que aún sigue vacío.