Soy de aquellas que ama la soledad pero quiere ser amada

Adoro tener mi vida propia, mi privacidad y mi propia compañía, pero amo la idea de algún día poder compartir la mía.

Soy de aquellas personas independientes que aman estar en soledad pero que al mismo tiempo se imaginan y esperan encontrar a alguien con quien compartirla.

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Soy de las personas que saben valerse por sí solas, pero a veces quisiera tener unos brazos que me envuelvan el cuerpo, la esencia y el alma, al terminar el día. Soy de aquellas personas que se imagina amando pero luego me entra un poco de terror de que se haga cierto.

Y pues sí, tengo un poco de temor a arriesgarme, a entregarme, a arrojarme a aquello que llama amor. Tengo reparo, tengo algo de miedo, porque un día me lastimaron. Me mintieron de muchas formas y eso me dejó una herida.

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Tengo algo de miedo al pensar que puedo enamorarme otra vez y darme cuenta que no era la persona indicada. Tengo miedo a que otra vez tengan mis sentimientos en sus manos y los pisoteen sin asco. Tengo miedo de volver a sentirme vulnerable, amada.

Soy de aquellas personas que se ha golpeado duro contra la acera y ha tenido que levantarse sola y con la frente en alto. Soy de las personas que han curado a solas sus heridas. Soy de aquellas personas que saben que quieren y pueden mover cielo y tierra para conseguirlo. Soy de aquellas que no necesitan que un príncipe las recate pero de vez en cuando no se quejaría de que la mimen.

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Soy de aquellas que se quiere como es y no quiere en su vida a alguien que quiera cambiarla, sino ayudar a mejorarla. Soy de aquellas que adora caminar a solas, pero que disfrutar del roce de una mano y la compañía. Soy de aquellas que ha aprendido a hacer sus cosas por sí misma, así como brinda ayudar y también puede pedirla.

Pero al final de todo, soy una mujer que quisiera sentir el cariño de una relación. Sentirse amada, mimada, protegida y valorada. Mejor dicho, soy de aquellas que quiere el amor pero cuando parece llegar, no lo deja entrar. No es que sea amargada o mala, es solo que ya sé que se siente que te digan que te aman, te lo creas, te entregues para después ver cómo se van.

Soy consciente de que muchos me alientan a involucrarme y amar. Pero tal vez un día muy cercano me deshaga de la barrera que creo y me arriesgue a volver a amar.