Aun te llevo dentro, aunque me odies en secreto.

Yo te llevo dentro, hasta la raíz.

Así como esa canción que suena en la radio. Sigues dentro, hasta los tuétanos. Mi mundo se separa entre el sabor de tus labios y el de los míos. Ya no sé si realmente soy yo o eres tú que se ha incrustado aún más hasta sobre pasar mis huesos.

 

Imagen: Pinterest.

 

Todo el tiempo estoy pensando en ti, cómo llegaste e incluso cómo te deje ir. Pero por el momento, quiero revivir esos tiempos en los que estabas aquí, soñarte e imaginarte, porque aun te llevo muy dentro. Sí, de todas las formas que te imaginas, incluso de las que no también.

 

Imagen: Instagram.

 

Por mi parte yo sigo imaginando cada segundo, como la conjugación de muchos otros a tu lado. Tan perfectos y pervertidos que solo pueden ser repetidos contigo. Pero, por curiosidad yo mate esa alianza elaborada sobre una base llena de momentos y aventuras envueltas en de-seo. En busca de lo que no se me había perdido, te perdí a ti.

 

Imagen: Weheartit.

 

Y es que si, las mujeres también engañamos, y por más de que digamos lo que sentimos y tratemos de ocultar nuestras “canas al aire” podemos ser descubiertas con las manos en la masa, incluso en otra parte.

Pero en la distancia de esos días vividos, te recuerdo y no me arrepiento del todo, pues te conservo muy dentro, como un bonito recuerdo que hizo de mí a una mujer más fuerte y llena de raíces. Y una de esas eres tú, aunque me odies un poco y en secreto.

 

Imagen: Pinterest.