Cada mujer debe tener un pequeño vestido negro.

Ese que de manera tan sutil despierta los deseos más ocultos de un hombre, pasiones y momentos de perdición.

 

Imagen: Weheartit

 

Transparencia oscura que le da un pase libre a la imaginación y aunque el rojo sea su competencia, la elegancia de un negro encaje jamás será superado. Mantener viva la llama, como dice esta civilización que día tras día nos convierte en consumidores de todo lo que a romance se refiere, aun así damos gracias a todos esos inventos que mantienen en “On” la imaginación de la que tanto hablamos.

 

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Mujer, tu que te preocupas por tu figura y esos centímetros de más en tu cintura cualquier prenda de vestir te queda hermosa siempre y cuando tu sientas que así es, créeme que con ese pequeño vestido negro que no puede faltar en un guardarropa te sentirás más que eso; coqueta, sensual y cautivadora.

Porque estoy segura que a todos esos feroces del clan masculino les encanta quitar uno de estos del cuerpo curvilíneo que tienen al frente, entonces por qué no complacerse y complacer a ese caballero que te hace pasar de ser dama a una total bestia en su cama.

 

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Y es que no solo es una prenda de vestir, es un pequeño traje que aunque poco dure decorando tu cuerpo hace que algo dentro de ti se encienda. Cambias, y a pesar de la cantidad de veces que lo has puesto en acción jamás se ira esa sensación de lucirlo y la de él cuando lo ve puesto en ti. Por ello no desprecies un pequeño vestido negro de encaje, toda mujer debe tener uno.

 

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