Carta a una mujer valiente

Hoy es un día para que no dejes de recordar lo valiente que has sido, lo valiente que eres y lo valiente que serás. Hoy es un día para que vuelvas a sonreír orgullosa por todo lo que haces y consigues en tus días.

Recuerda que siempre has sido una mujer de las que da el primer paso en todo, y que siempre, por mucho que a veces creas que caes, será así. Siempre serás una auténtica héroe para muchos y para ti misma.

 

Siempre has sido una persona que ha sabido tomar decisiones, sean acertadas o erradas, pero que siempre las has tomado. Nunca te has quedado sentado con miedo. Y eso dice mucho de ti.

Has llevado una familia adelante siendo siempre la primera en despertar y la última en ir a la cama para descansar tu cuerpo y alma. Has sido una mujer que no ha tenido miedo de tener y educar a sus hijos y que no te ha dado miedo enamorarte y viajar en el amor, apostando tu ser y alma en las relaciones.

 

 

Recuerda también que siempre has salido a la calle con la cara bien alta y con una fuerza, que sólo tú has tenido.

Eres un ejemplo a seguir y un modelo a copiar y desde el día que naces, hasta el día que mueres, dejas huella en el mundo y en la sociedad, dando el calor y el amor que muchos necesitamos.

Si sabes y reflexionas en esto ahora, es imposible que digas que no puedes seguir o que digas que ya no eres luchadora, “NO”, porque “SÍ” lo eres y, “SÍ”, lo seguirás siendo siempre.

Tu valentía ha hecho siempre felices a tus hijos y esposo.

Tu valentía ha dado luz al hogar.

Tu valentía ha creado sonrisas y alegría allá donde hayas ido.

Tu valentía ha creado ejemplos.

Tu valentía te ha hecho ser luchadora y fuerte.

Tu valentía te ha dado el don de saber amar por encima de todo.

Si te das cuenta de la larga lista de cosas que podrías llegar a escribir partiendo de tu valentía, verás que puedes ser una mujer orgullosa de ti misma y una mujer que después de ser tan luchadora, por supuesto también es, ganadora.

 

Ganas, día a día, la admiración de los que estén a tu lado y ganas un amor propio que es el que te da la fuerza y el amor para seguir todos los días en la sociedad dando lecciones y ejemplos.

Partiendo de todo esto, ahora no es el momento de rendirse y ,sí, es el momento de salir allí a fuera, orgullosa de ti misma, y decir al mundo: ¡Soy una gran mujer!

Sé feliz y siéntete tranquila, porque mereces más de lo que imaginas y gracias a tu valentía en el mundo hay cosas muy buenas y excelentes.

No lo olvides nunca, sin tu valentía no estaríamos aquí para contarlo.

¡Gracias MUJER!

Autoría: Albert Espinola