Mi cobertor purpura tiene más aromas de hombre que una tienda de perfumes masculinos.

 

Durante un tiempo mi hermana no quiso dormir junto a mí, decía que mi cobertor que tanto calor nos brindaba en las noches frías tenia o tiene más aromas de hombres que una tienda de perfumes masculinos. Entre risas, vergüenza y nostalgia le dije que algún día ella pasaría por lo mismo y que se limitara a criticar.

 

Imagen: Weheartit

 

Y es que era yo quien prefería llevar a mis amores a mi zona de seguridad, mi propia alcoba. Me sentía más segura estando en mi propio departamento que en cualquier cuarto de hotel. Lo malo fue cuando muchos de esos hombres se acostumbraron a mi comodidad y fue un poco difícil desprenderme de ellos, pero finalmente lo logre entre muchas llamadas y textos no respondidos me convertí en una persona escurridiza que lograba lo que quería y luego desaparecía.

 

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Ellos solo fueron un tipo de esos hombres que dejaron su rastro en mi habitación y su aroma impregnado en mi cobertor, la variedad fue amplia y solo pocos de ellos revelaron sus verdaderas intenciones, algunos me aburrieron, otros fueron historias de una noche y otros marcaron historia.

 

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Ese sumiso cobertor al igual que yo sé lleno de historias y unos cuantos fluidos corporales. Pero jamás lo dejare a un lado y a pesar de que hoy en día estoy completamente sola y solo le soy fiel a él, ni el agua y menos el jabón a podido eliminar la evidencia de esa cantidad infinita de aromas masculinos que durante un tiempo permití dejaran su rastro ahí.

 

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