Con él me siento cómoda, satisfecha y a la vez insegura.

Por muy extraño que este suene así es. Con él me siento tranquila, como si algo nuevo en mi saliera a revolotear con otro ser.

 

Imagen: Weheartit.

 

Pero, muy bien que todo esto suene; las inseguridades se apoderan de mí, las propias, y las suyas, las que me ponen a pensar si realmente valdría la pena arriesgar tanto por alguien del que no sé mucho.

Siempre se ha dicho que el peor calvario de una mujer es la vida sentimental del hombre, pero más allá de eso, es no estar lo suficientemente contenta con él y seguir buscando en otras partes lo que posiblemente ya ha encontrado, es sentirse demasiado segura en los brazos de un hombre que aparenta ser bueno en todos los sentidos, aunque no ha sacado su lado amargo a relucir.

 

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Es tener miedo de que todo se acabe y que las opiniones de terceros no le permitan entrar en el cuadro familiar. Son inseguridades demasiado absurdas, y de eso estoy segura. Pero aparecen revoloteando en mi mente cada vez que una vida futura con él se acerca. Tal vez sea ese miedo de sentirme comprometida, de cambiar todo lo ya conocido.

 

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De cambiar algo en él, y alejarle de eso que lo compromete más con esta vida. Porque quizás cuando hay sentimientos de por medio, prefieres ver feliz más a la otra persona que tú misma. Son inseguridades que trato de arrebatarle a mi mente y desechar en la basura, pero aparecen frecuentemente para interrogarme si es o no una nueva aventura.

 

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