Con él puedo ser niña y mujer, todo a la vez.

Con el puedo ser niña y mujer, amiga, amante y confidente. Puedo ser amarga y dulce como la miel, tan ácida y reservada como expresiva y creativa, pues es un antídoto y la llave perfecta para esa cerradura que soy yo, o la que solía ser.

 

Imagen: Poshmark.

 

Me ha convertido en una mujer cada vez más multifacética, pues saco a pasear todo solo cuando estoy a solas con él, porque el resto del mundo no importa. Y eso que sale de mi es único y especial, es como si volviese a mi etapa de niña y jugar fuese mi mayor atracción, es divertirme en medio de su barba y perderme con un par de miradas.

 

Imagen: Ebay.

 

Es ser la mujer que muchas veces estuve dispuesta a ser con alguien más, pero con él soy única y especial, la más audaz e incluso la más tímida. Puedo ser fría o quemar como el propio fuego, y lo acepta sin que afecte su bonita personalidad.

 

Imagen: Weheartit.

 

Y me encanta cada día más lo que puedo ser con él, tan multifacética que incluso yo misma ciento a veces un poco de miedo por mí, lo que suceda y en lo que me convierta de ahora en adelante, cuando estoy cerca pero más en lo que me convertiría si estuviese lejos. Porque me transformo en algo único, y soy solo con él lo que puedo llegar a ser con miles de personas en toda mi vida.

 

Imagen: Ebay.

 

Estando cerca de él, puedo estallar en mil pedazos por dentro y regenerarme de una vez. Tiene un don que no se puede evitar, y hacerlo sería hacerme daño, soy tan yo cuando estoy cerca que incluso poco llego a conocerme. Paso de ser una adolescente con las hormonas a mil y me convierto en una mujer que lo deja todo sobre el ruedo de una vez.

 

Imagen: Wattpad.