Cuando tengas momentos difíciles, recuerda que los diamantes se forman bajo presión.

Cuando sientas que ya no puedes más, que tus alas se cansan incluso antes de despegar, cuando los pies te duelan de tanto avanzar y sobre todo la mente te quiera hacer una mala jugada en estas cosas de la vida, recuerda muy bien que las bellas joyas se forman bajo presión.

 

Y es que aunque tengamos mucha de esa presión sobre nuestros hombros, solo queda luchar para avanzar y conseguir el triunfo que por las noches nos roba el sueño. Es cierto que de alguna manera todos tenemos un límite al cual llegar, ese cuando el cuerpo y la mente parecen ya no soportar el peso de la vida, cuando quieren flaquear y arrojarte sobre una cama a descansar e incluso llorar.

 

Descansar es un deber, pero llorar por situaciones insípidas está de más. Hay que seguir, ser fuertes hasta el cansancio, luchar todo lo posible y aferrarse con la uñas antes de desmallar, trabajar bajo presión es una tarea que todos debemos pasar, y quizás sea una prueba misma para saber incluso nosotros mismos de qué carajos estamos hechos.

 

Recuerda que eres una piedra en bruto y que a medida que pasa tu vida te transformas en una bella joya con la cual los demás, incluso tú mismo te puedes deleitar. Piensa entonces en el final de ese camino lleno de algunas presiones y sentirás como la fuerza sale de la nada para no dejarte flaquear, eres un diamante uno muy colorido y brillante que a cualquiera deleita sin  dejarlo aun siquiera titubear.