Discúlpame, pero ya no estoy para mendigar amor.

Discúlpame, pero ya no estoy para mendigar amor a nadie.

 

Ya no estoy en edad para seguir recogiendo las sobras de amor que alguien me da, me canse de las ofertas a medias que ni siquiera llenaban nada en mí, y es que eran tan simples y fugaces que no dudaban en desaparecer. Así como lo hacia él.

 

Sí, ese él o tú como quieras llamarlo. Porque entendí de una vez por todas que debo quererme más, en vez que a los demás. Y es que merezco tener más que solo visitas fugaces y besos a oscuras en cualquier lugar. No quiero más las sobras de un amor infinito que con gran placer le das a alguien más.

 

Por eso ya no estoy para mendigar cariño y querer de alguien que incluso no se quiere él mismo. El que está ahí diciéndome una y otra vez lo que quiere con mi vida como si no importara mi opinión, porque quien quiere de verdad no solo piensa en sí mismo.

 

Y ni siquiera tendría porque pedir una disculpa cuando soy yo la que no quiere nada más, entendí que el valor como persona nadie mejor que yo se lo puede dar, tu solo fuiste alguien que se quedó a medio camino conmigo; no lograste ver lo que tenía por dentro y preferiste buscar en otras pieles lo que bien podrías haber visto conmigo. Por eso, me alejo y no digo más te dejo a las riendas de tu destino, uno muy apartado del mío.