Disculpe mi atrevimiento pero no entendí muy bien eso del amor ¿Puede hacérmelo?

 

El segundo viernes de ese Agosto -que nunca olvidaré-, sentada en el bar tradicional luego de salir del trabajo lo vi sentado en la otra esquina de esa habitación, pues su mirada me arrastraba a observarlo. Se acero, sonrió y me pregunto:

 ¿Cuál es tu nombre?

 

Imagen: Weheartit

 

Atónita por su veloz acercamiento pero atraída por tu atrevimiento le respondí entre líneas.  Ese simpático hombre se dispuso junto a mí y ahí empezó todo el caos que hasta hoy me persigue. Una simple pregunta y una continuación llena de mil palabras es un desorden de sentimientos que hasta hoy me envuelven.

 

Imagen: Weheartit

 

Sus palabras me cubren al igual que su cortesía, pues a pesar de su personalidad feroz hasta el momento todo ha sido coqueteo, mensajes y llamadas cautivadoras que no pasan de ser solo eso. Quizás ese misterio me mantiene atada a él, mientras mi sarcasmo y en cómo manejo esta historia no nos permite acercarnos más.

 

Imagen: Weheartit

 

Palabras de amor van y vienen pero ya están pasando mi límite de rectitud. Quiero hacerme la tonta para que él quizás sepa que tiene que hacerme entender lo que con tantas ansias quiero que suceda – me contradigo, lo sé-. Somos dos cómplices de lo prohibido, tal vez dos personas con miedo a equivocarse otra vez, o soy yo queriendo mantenerlo al margen para que se sienta atraído hacia mí; aunque hoy en día prefiero dejar esos miedos a un lado.

 

Imagen: Weheartit

 

Y sí, quiero entender lo que él asegura con tanto esmero empezar a sentir por mí, pero solo de una manera muy sencilla, haciéndolo.