Dos espíritus dentro de un marco.

Somos dos espíritus dentro de un marco, ese que aún conservo sobre la mesa junto al sillón purpura de mi habitación.

Un retrato de lo que fuimos alguna vez y que hoy solo llena de recuerdos mi mente. Así estoy, tratando de eliminar entre líneas lo que me atormenta y queriendo revivir entre otras pieles la que en este preciso momento me hace falta. Quizás sea una historia ficticia que solo retumba en mi imaginación, y los colores que imagino en ese sillón purpura los quise solo contigo.

 

Imagen: Weheartit

 

Un contigo que sigo guardando entre un marco, con un retrato de dos que un día fueron unos pequeños niños jugando uno con el otro. Ahora yo solo me mantengo en la distancia fría rebuscando en otra boca lo ya perdido, mientras que tú te quedaste en mi distancia con otra persona incluida en el marco de tu sala.

 

Imagen: Weheartit

 

Pero así estamos, continúo con la firme convicción de creer que aún me extrañas y que al igual que yo revisas una y otra vez esa foto guardada bajo tu cama. Y doy gracias a esa cama donde muchas veces confundimos nuestros cuerpos porque hasta hoy eh aprendido a disfrazar suspiros con otros encuentros, los cuales me satisfacen pero no completan lo que una vez tú llenaste.

 

Imagen: Weheartit

 

Seguiremos siendo eso, un espíritu uno para el otro, el que extrañamos al otro lado de la cama y que solo a uno de los dos le queda guardar como retrato dentro de un marco. Soy yo y mi masoquismo por guardar recuerdos físicos aunque los internos me destruyan con más talento.