Efímero es su nombre.

Todo sucedió tan rápido que incluso no recuerdo su nombre.

Pasó como lo hacen las estrellas fugaces, sin dejar rastro más solo un delicioso sabor en los labios. Llego en una noche fría mientras tomaba una copa de vino en un Bar, se acercó y pregunto mi nombre; el único con sentido en esta historia que poco duro.

 

Imagen: Weheartit

 

Pero aun así lo recuerdo, la experiencia vivida fue gratificante y bien cumplida; pues esas expectativas que despertaron en mí se cumplieron a la perfección. Con él me convertí en discípula y esclava a la vez, puede alguien ser tan efímero y eterno a la vez.

 

Imagen: Weheartit

 

Fueron horas y pocos días que aun marco en mi almanaque y que sé en los años siguientes recordaré, aunque su nombre se halla borrado de mi mente. Aunque olvidar su figura marcada junto a la mía es imposible ha sido uno de esos tantos que ha pasado pero que su aroma y piel no olvidaré.

 

Imagen: Weheartit

 

Fueron pieles mezcladas y piruetas que jamás otros habían practicado, donde el tiempo si entro en juego pues quise que nunca finalizara. La noche se prestó, y sencillamente mientras me besaba viajaba al cielo y volvía a bajar. A ese paso ya sentía que lo adoraba lo cual era terrible para una persona de mi calibre, pero era casi imposible volver en sí.

La realidad por un momento escapo de mis manos, ya no existían nombres ni sentimientos, éramos dos, era el momento; y aunque hoy en día solo recuerde cómo lucia Efímero es su nombre.