El cambio cobrizo que yo necesito.

Estoy casi segura que la mayoría de mujeres optamos en cambiar nuestro color de cabello por algún cambio emocional en nuestra vida, o sencillamente porque queremos regenerarnos y vemos el cabello como la parte más expuesta para un cambio, y sobre todo cuando este es radical.

 

Imagen: Weheartit

 

Y aunque exista infinidad de tonos para el cabello, nos inclinamos por el que represente un cambio radical en nuestra vida, ese que nos haga ver más fuertes, radiantes y decididas, incluso el que nunca pensamos colocarle a nuestra cabellera.

 

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Da miedo, sí; y mucho. Pero al fin y al cabo el cabello crece junto con nosotras, un cambio nunca está demás. Atreverse al cambio, a lo diferente y aventurarse por lo desconocido, quizás sea eso lo que por un momento en nuestra vida hace falta para que otra cosa en nuestro interior crezca.

Por eso yo, y creo que unas cuantas más deseamos ese color cobrizo en nuestra cabellera, o indiferentemente a nuestra preferencia de tinte sentimos que en este momento necesitamos un retoque físico, darnos un gusto y reflejar que algo en nosotras cambio. Yo optaré por un cobrizo, un color sofisticado y cargado de energía, escandaloso pero con presencia, el que nunca pensé usaría pero que por los momentos ha llamado mi atención.

 

Imagen: Weheartit

 

Sé que varias están pensando lo mismo y no se atreven, por miedo a un cambio, por temor a si lucirán bien con él o no, pero ¿por qué no atreverse? ¿qué estarían perdiendo? No es dinero, tampoco físico, son cambios que de ves en cuando son necesarios.