El destino, a veces te manda de regreso con tu ex.

El destino, a veces te manda de regreso con tu ex, solo con la idea de ver si ya se te quitó lo pendeja.

 

No es el destino y mucho menos un hilo rojo los que están actuando en pro de que regreses con el amor de tu vida. Pues cuando un “ex” es “ex” así debe ser. Porque esta palabra fue creada para todos esos “ex” que tienen una idea del amor muy alejada a la que tu tenías.

 

 

Y si se acercan no es más que en busca de algo que extrañan, para qué regresarle algo que hace tiempo dijiste no hacer. Es por eso mujer, que el destino te pone de regreso a ese espécimen con el objetivo de colocarte a prueba, de ver qué tanta voluntad tienes para no caer de nuevo en su red, una elaborada antes con un montón de mentiras.

 

 

Reacciona querida, sería como echarle agua al envase vacío de champú y lavarte el cabello, ¿Quedaría igual? No. Así sucede con esos “ex” que pretenden regresar a tu vida, son prófugos del amor. Entiende que sencillamente se convierten en un turista de tu corazón, que supo cómo salir y ahora quiere volver a entrar.

 

 

Se creen valientes cuando llegan con las flores en sus manos, no son ellos, es el destino que los coloca en la puerta de tu casa como diciéndote ¡Aquí está, quiero saber si cambiaste! Entonces, por mucho que sientas o no, quedas en jaque, algunas regresan por venganza –dicen ellas- otras por amor, y el resto le cierran la puerta en su cara. ¿Qué harías tú?