El equipaje más pesado, como siempre es tu recuerdo.

Todos tenemos ese equipaje aún en nuestras manos.

Un bolso de mano, que solo nosotros preferimos cargar. El que preferimos llevar encima de las piernas antes que dejarlo atrás. Nos hacemos daño aunque sigamos intentando cómo deshacernos de ese peso, que incluso muchas noches no nos deja dormir.

 

Imagen: Weheartit.

 

 

Un recuerdo envuelto con una sola esencia y un solo cuerpo, con nombre y apellido propio, solo que dejamos todo eso en otro país pero nos trajimos su recuerdo entre una maleta llena de momentos fabricados por él. Y aunque todo pasa, la vida de repente nos alcanza para dejarnos esa maleta en nuestras propias manos.

 

 

Imagen: Diary.

 

 

Incluso en alguna oportunidad queremos dejarla botada en algún lugar, pero no podemos. Nuestra mente se aferra a ella, como si todas lo que necesita está dentro. Entonces se vuelve aún más pesada y difícil de cargar. Como siempre ese recuerdo nos pesa al andar, todos los verbos escondidos quizás en un par de zapatos y su esencia en los encajes de la ropa interior, cómo te deshaces de tanto si su huella está por todos lados.

 

Imagen: Weheartit.

 

 

Quizás debemos llegar a otro terminal, a otro destino que nos cargue de un equipaje distinto y logre desprender este que no nos deja avanzar. Dejarlo que se confunda entre el equipaje de otros, y ni siquiera tratar de buscarlo, tal vez así, la mente deje de una vez por todas de estar cargando ese equipaje para todas partes. Perderle, y no volverlo a buscar, ese equipaje tan pesado que solo lleva su recuerdo.

 

Imagen: Weheartit.