El que tiene magia no necesita dinero, ni trucos.

Las personas que tienen algo inexplicable en su mirada, un atractivo casi en su forma de ser y que en definitiva hacen cosas que los demás mortales no se atreverían ni siquiera hacer, definitivamente son personas llenas de magia, una poco usual.

 

Entonces no se necesita ningún truco y menos artimaña para tener a esa persona que aman a su lado, sencillamente son ellos mismos, mostrando siempre su naturaleza y basta con eso para que lo demás sea un plus.

 

Y aunque muchas veces el dinero compre muchas cosas, hay algo que en definitiva no tiene precio. El aprecio y el cariño que el otro te pueda brindar el que se gana a punta de acciones sin tener que fabricar palabras y menos oraciones en busca de un fin común.

 

Es como así, eso que identifica y que hace ser diferente al resto es más que suficiente para aludir al resto, una magia que cada uno lleva dentro pero que muy pocos saben cómo utilizar, algunos tristemente nunca llegan a saber cómo y es por eso que recurren a trucos tontos y un montón de billetes de por medio.

 

Basta entonces con percibir las acciones, y las cosas cuando se hacen de corazón, para entender que el dinero pasa y que los trucos no son más que un espejismo lleno de desilusión, porque quien tiene magia en sus manos no necesita más, es algo que se da por si solo y que vale más que cualquier cantidad de ceros o palabras vacías rebuscadas.