En cada uno de mis puntos débiles tengo escondido un deseo.

 

 

Imagen: Weheartit.

 

Guardado entre el frió y calor de mi cuerpo, al resguardo de las manos que no han sabido encontrarlos. Escondidos en lo más recóndito de mi piel, pues saben no son merecidos por cualquier desconocido.

 

Imagen: Tumblr.

 

Pero, afortunadamente tú no eres un desconocido, eres la otra piel que espero se funda con la mía y haga que todos esos deseos por fin salgan a la luz del sol. Que se coloquen a flor de piel, convirtiéndose en verbos, en formas visualizadas solo contigo.

Sin embargo, aún siguen ahí, esperando ser encontrados por ti. Ni siquiera yo los conozco a la perfección, pues están esperando ser encontrados para llevar a cabo todas sus acciones, ausentes de lo que suceda fuera. Entre la piel desnuda de mi alma, pues a veces siento mi cuerpo se separa, son solo músculos que se ejercitan cuando él aparece entre mis sabanas.

 

Imagen: Tumblr.

 

Tal vez ese sea uno de mis deseos, el más fácil de encontrar entre unos tantos que reposan en su ausencia. Envueltos entre una envoltura de carne y piel que se eriza con la tuya al frente. Cada uno mejor que otro, escondidos en orden de intensidad, – estaría dándote una pista más-.

 

Imagen: Weheartit.

 

Muchos deseos, que cada vez crecen más y más. Más profundos e incluso algunos difíciles de pronunciar, todos míos y únicos en su especie, los que te invitan mediante mis puntos débiles a que seas su próximo Indiana Jones.