En tu mirada puedo ver lo que piensas.

Les ha sucedido eso de que, llegan a conocer tan pero tan bien a otra persona que son capaces quizás de saber lo que están pensando con tan solo ver su mirada.

No es una cuestión de ser videntes, brujos o algo similar; porque sencillamente la mirada no puede ocultar nada. Miradas de tristeza, felicidad, compasión o enfado; algo que identifica de inmediato el estado de ánimo de la persona por muy duro que este quiera parecer.

 

Imagen: Weheartit

 

Y así sucede, más cuando esa persona es quien te roba un par de suspiros y el sueño por las noches, te pierdes en su mirada, en ese marrón que te llena de ánimo y fortaleza cuando tu estas mal, ese marrón intenso que no puede ocultar lo que tu sin querer le haces, porque quizás esos pensamientos que logras leer en su mirada llevan tu nombre por todos lados.

 

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No sé, de qué manera el karma se vengara de mí, pero sí pagare con sangre lo que le haga sentir a esa mirada que me ve con ojos de amor, como si yo fuese lo único con vida sobre el planeta tierra. Y es que con el tiempo he aprendido lo que esa mirada me piensa, lo que siente cuando me ve, cuando acaricia mi piel y cuando con suavidad se roba un beso de mis labios.

Eh aprendido a leer entre mojado, entre lo cristalizada que esa mirada pueda estar, en lo molesta que pueda ser, porque aprendí a mirar incluso con mis ojos cerrados, porque al igual que el dueño de esa mirada yo también le he puesto corazón.

 

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