Enamorarse no supone abandonarse a sí misma

El problema de cuando nos enamoramos es que nos permitimos ser las mayores idiotas del mundo. Y por estar enamoradas, nos hacemos a propósito, muy ciegas y muy sordas porque no creemos que ese ser perfecto que tenemos como pareja, sea capaz de engañarnos.

Las mujeres hemos sido educadas para ser estúpidas con los hombres.

La cuestión no es no enamorarse, sino saber medirse, saber ser cautelosa, saber ver las señales, saber detectar mentiras. Y lo digo con autoridad, las mujeres hemos sido educadas para ser estúpidas con los hombres y dejar pasar cuanta patanería nos hagan.

 

 

No se ofendan, no estoy mintiendo ni diciendo algo que se escape de la realidad que tristemente hemos vivido desde el día uno. El problema no es enamorarse, es problema es que nos convertimos en unas mujeres capaces de soportar cualquier cosa con tal de tener al hombre al lado, y lo siento, pero eso es la mayor estupidez que podemos cometer en la vida.

Enamorarse no supone abandonarse a sí misma.

Siendo franca, he visto a mujeres que han echado a perder sus sueños solamente porque han preferido darle vía libre a los sueños de sus parejas. Se olvidan de sí mismas, tienen hijos, y hasta se olvidan de su apariencia. He visto mujeres que eran meticulosas a la hora de arreglarse pero cuando han formalizado relación de convivencia con un hombre, y si incluye hijos, se olvidan para siempre de que alguna vez se arreglaban y maquillaban para salir.

 

Enamorarse no es un problema si mantenemos nuestra esencia intacta.

No estoy juzgando, solo intento que abramos los ojos. Enamorarse no supone abandonarse a sí misma. Enamorarse es complementarse con el otro. Enamorarse no es un problema si mantenemos nuestra esencia intacta, pero si permitimos que otro se apodere de nuestro ser, estamos arruinadas.