Entre más me alejo, hay algo oculto que me acerca a ti.

Cuando más intento mantenerme alejada existe algo mucho más fuerte que se empeña rotundamente en tenerme cerca de ti, y aunque no sea en cuerpo es mi mente la que parece refugiarse en tu recuerdo.

 

Le encanta sentirse mártir y sacar cada vez que puede todas escenas donde tu estas, insiste y persiste en no querer quedarte ir pero lo único que hace es martirizarme a mí. Incluso en ocasiones pareciera que tiene vida propia apartándose totalmente de mí, de mi cordura y lógica; las que por otro lado tratan de enseñarme todo lo malo haciendo entrar en razón.

 

Pero tal parece que eso no sirve de mucho cuando son más los momentos agradables y llenos de pasión y deseo los que salen de esa gaveta que pensé haber dejado en un rincón.

 

No puedo olvidarte y se me hace cada vez más imposible lograr que eso ocurra, a pesar de que tengo días de recuperación donde no recuerdo ni siquiera tu voz, existen otros en los que tu aroma pasa cerca de mí, es como si con mi propia mente te trajera, teniéndote perpetuo aquí.

 

Entre más pretendo alejarme más me acerco a ti sin control, y aunque exista una distancia entre los dos, a mi mente parece no importarle los kilómetros, me acerca cada vez que le da la gana hacia ti. Es eso oculto en mi interior lo que reclama lo que una vez vivió, es mi subconsciente hablando y tratando de acercar a si mismo lo que una vez perdió.