Estás en una relación violenta, ¡sal de ella!

Es triste, frustrante, desalentador, doloroso, tormentoso y demás, ver día a día las horribles noticias de mujeres que son violentadas tanto sexualmente como psicológicamente. Y es todavía mucho más triste que todavía existan justificaciones “razonables” para hechos tan atroces.

Pero no es imposible salvarse… podemos salvarnos, podemos salvar a las mujeres que conocemos, porque es importante que entendamos que cuando hablamos de actitudes violentas o de relación violenta, no se refiere solamente a golpes, a moretones, a sangre. Hay unos pequeños indicios que nos muestran con claridad que nuestra pareja está siendo violenta, y que aunque de momento no nos haya pegado, va a llegar un punto de “excesivo estrés” (como suelen llamarle) donde sí nos toque y nos golpee.

¿Pero cuáles son esas señales? Expertos dicen que no existe un modelo único para definir a un hombre violento, pero sí que hay ciertas actitudes que nos pueden ir revelando a un hombre violento. Así que si estás en una relación y te identificas con alguna de estas señales, prende la alerta, por favor.

·         Deseo de controlar todo. Es obsesionado en mantener todo controlado, pareja, hijos, horarios, etc. Y cuando no es como lo desea, se iracunda.

·         Celos desmedidos. Ve engaño y traición hasta en la hoja del árbol que se cae y te toca el brazo.

·         Doble fachada. En la calle es sociable, encantador, seductor, amigable, pero en la intimidad, en la soledad con su pareja es todo lo contrario. Siempre de mal genio, agresivo, grosero, por su doble cara es que muchas mujeres pierden credibilidad a la hora de denunciar la violencia porque policías, jueces, sociedad, no creen que un hombre como él pueda llegar a ser violento.

·         Aislamiento. Te aísla de tu círculo social. No quiere que te veas ni con amigos ni con familiares.

·         Abuso de alcohol, drogas, medicamentos. En algún momento, cuando quieras decirle lo molesto o peligroso que se convierten estos abusos de alcohol, drogas o medicamentos, comenzará a atacarte y a decir que te metes en lo que no te importa.

·         Violento con terceros. Siempre está buscando pelea con los vecinos, en los bares, en los parques. Y lo peor es cuando conduce.

 

 

·         Reacciones exageradas. Suele reaccionar a gritos y muy agresivo por hechos triviales que luego se le olvidan hasta el punto de no recordar por qué comenzó la pelea.

·         Cambios súbitos de humor. Un rato está feliz, te ama, al otro te cela, te empuja, te grita, te rompe el celular.

·         Espiar. Comienza a seguirte, o a decirle a sus amigos que te siga, o que si te ven, te tomen foto.

·         Simulacro o amenaza de suicidio. Esta es una de las peores. Solo quiere manipularte y culparte de todo lo malo de la relación.

·         Ofender cuando están en la intimidad. Pasa que te culpa de que el momento no sea como él quiere, de que no se excite, o de que su amiguito no funcione. Siempre verá carencias en ti y no en él.

 

Si te sientes identificada con alguna de estas señales, por favor reaccione y sal de esa relación.