Estoy entre mis ganas de tener pareja y amo mi soltería.

 

Creo que por el momento éste es mi estado civil: un cuerpo con una mente hecha un caos de emociones y pasión. 

 

Imagen: Weheartit

 

Tal vez sean cada uno pensando a su conveniencia, mi cuerpo pide a gritos una compañía, el calor y frío de otra piel, mientras mi mente me arrastra al otro lado cómo queriendo decirme ¡Oye, así estas bien! De verdad es una total discusión en un solo sitio donde la ubicación es aquí donde estoy yo ahora.

 

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Y ahí sigo, entre mis ganas de seguir siendo soltera sin ningún tipo de compromiso, pero por otro lado con la cabeza dando mil vueltas y preguntándome ¿Qué se siente estar acompañada viendo alguna película o comiendo helado junto al aroma masculino? Es como tener a un pequeño diablillo en mi hombro izquierdo diciendo que solo viva el momento y me deje llevar cuando aparezca algún don juan y que luego desaparezca sin mirar atrás, pero en mi hombro derecho está ese ángel que me mira con ternura y me aconseja ir por el camino de la cordura.

 

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Es realmente una lucha que se vuelve solo mía, lo malo y lo bueno se mezclan de la manera más confusa, es cómo estar bien pero querer estar mal al mismo tiempo. Por más que estoy bien sola, quiero también estar acompañada por alguien más, y no por el rato que me parezca conveniente si no para demostrar ese sentimiento que a veces trato de ocultar. Una persona con quien el cariño y la pasión también se confundan, que no sea solo objeto de compañía, si no los sentimientos trabajando en labor de mover mariposas dentro de mi estómago.

 

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Pero, eso que a veces me origina un poco de ansiedad esta colocando en juego esa soltería que tanto adoro, me encuentro en medio de mis deseos, sentimientos y estar completamente sola.