Hable tanto de ti, que le rompí el corazón como a ocho personas.

Por décadas, hable tanto de ti que llegue a cansar el oído de unos cuantos y cuando todo por fin llego a su final, le rompí el corazón al resto de personas que me prestaban atención cuando hablaba sobre ti.

 

Te d tanta importancia durante tanto tiempo que perdí incluso un poco el rumbo de mi vida, me deje llevar por el querer fantasioso que yo solamente había creado en mi mente y termine perdiendo más que ganando una batalla donde en un principio todo venía siendo jodido.

Le di más importancia a tu propia vida que a la mía, y me deje llevar por unas expectativas tontas que aparecían cuando te pensaba día a día, creo que podía  amarrarte con mi mente, y que ilusa fui.

 

Solo podía hacer todo esto cierto si les contaba a otros sobre ti, sobre cada acontecimiento y cada uno de los pocos momentos que compartía contigo, fue así como fui cediendo entregando más mi propia vida a esto. Te hice un poco dueño de mi propia vida hasta que me fui perdiendo yo misma, hasta el día en que decidí yo misma todo acabara de una vez por todas, fue entonces cuando más de uno se sintió con el corazón roto, pues fueron parte de lo que yo sentía.

 

Esparcí tanto se supuesto amor, que todo se transformó en una novela de ciencia ficción, una en la que todavía algunos me preguntan por ti, como si de verdad hubiese existido algo lo suficientemente fuerte entre los dos.