Hay locuras que merecen repetición.

A veces uno comete locuras que merecen ser repetidas, encapsuladas en algún frasco para ser ingeridas y disfrutadas cada vez se nos dé la gana.

 

Imagen: Weheartit.

 

Momentos mejores que los medicamentos, que se repiten y mejoran nuestro estado de ánimo, nuestro cuerpo. Porque son esos momentos simultáneos, quienes nos arrastran por un camino lleno de disfrute, de esa explosión que ocurre dentro, la que queremos que se repita una y otra vez.

 

Imagen: Weheartit.

 

Queremos incluso devolver el tiempo y jamás salir de ahí. No piensas, no duermes de tan solo pensar que se repitan esa clase de momentos, te dibujan sonrisas y ruborizan tu piel. Están ahí presentes, de la manera más vital para incluso hacerte padecer si no se vuelven a repetir.

Las guardas como solo tuyas, sabiendo que solamente tiene a otra persona con la que puedes repetir, pues por más que cambien de piel, que insistas en variar, buscar y coincidir con otros; jamás será lo mismo.

 

Imagen: Weheartit.

 

Una manera en la que vuelves a comprar una y otra vez, entradas para ser el espectador de ese show, lleno de magia, de locuras que jamás creíste harías, más que el espectador, eres uno de los actores, pero es tan, tan pero tan genial que sientes como el alma sale de tu cuerpo para convertirse en ese espectador.

Es sencillo, son momentos llenos de mucha acción que aun recordarlos te erizan la piel, te despabilan,  te hacen perder el control. Te dominan y embriagan, te drogan con su euforia, a tal punto que los quieres repetir una y otra vez.

 

Imagen: Weheartit.