La mujer es más como la noche; te envuelve, te rodea, te ahoga sin ofenderte, sin ni siquiera tocarte.

Te envuelve, te rodea, te ahoga sin ofenderte, sin ni siquiera tocarte.

 

Imagen: Weheartit.

 

Así es la mujer, así eres tú, así soy yo. Tan frescas y tranquilizantes como la noche oscura, silenciosas y capaces de envolverte con su sensual tranquilidad. Exquisitas para momentos planeados por nosotras mismas que pueden desatar los demonios de esa persona a nuestro lado.

 

Imagen: Weehartit.

 

Tal cual como es la noche, podemos sorprender con nuestra tenue temperatura, a veces humedad otras fría, lo cierto es que solo necesitamos a otra persona para que esa temperatura suba sin control.

 

Imagen: Pinterest.

 

Envolvemos a quien queramos, hasta el punto de volverlo solo nuestro mientras él cree haber obtenido lo mismo de nuestro ser. Lo rodeamos con nuestros brazos para así hacerlo sentir más seguro, cuando solo queremos aliviar nuestras tensiones y sentirnos más queridas durante ese rato.

 

Imagen: Tumblr.

 

Ahogamos pero sin lastimar, solo con un centenar de besos, caricias y rasguños al caminar por esa espalda fría, tan profundos pero con toda la buena intención del mundo. No tenemos ningún propósito de ofender su hombría con nuestra poca rudeza, porque incluso tocándolo es como si no lo hiciéramos, solo somos nosotras siendo como la noche oscura que llega con ansias de quedarse y ser plena.

 

Imagen: Weheartit.

 

Somos perfectas, como lo es la noche oscura, tan estrellada y plena que incluso la luna la acompaña. Como la suave brisa que toca la ventana durante la noche plena, cuando por fin decides arrojarte sobre tu cama.