Las mujeres fuertes siempre piensan demasiado

Acostumbradas a luchar por lo que quieren, las mujeres fuertes no suelen detenerse.

Las mujeres fuertes piensan demasiado porque se les hace más difícil relajarse. Ellas son luchadoras y están acostumbradas a trabajar duro, así que cuando tienen un momento en el cual pueden descansar piensan que algo no va bien, se vuelven escépticas. Sientes que las cosas son demasiado buenas para ser verdad y que algo realmente malo está por pasar, porque están acostumbradas a vivir en constate movimiento y retos. Nunca nada ha sido fácil para ellas.

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Las mujeres fuertes piensan demasiado porque nunca quieren ser tomadas por sorpresa. En vez de ir de espectadora en un bus, prefieren sentarse en al lugar del conductor y tomar el control. Uno de sus mayores miedos es perder el poder sobre ella misma y aunque suene extremo, solo son personas que confían mucho en sí misma y no se quieren fallar. No se confían de otras personas.

Las mujeres fuertes piensan demasiado porque saben lo difícil de la vida y han aprendido de sus errores. Saben que es tocar fondo y levantarse. Son conscientes que su mundo puede cambiar en fracción de segundos y tienden a estar siempre alertas. Esperan que las cosas salgan bien pero no que les vaya bien. Tienen tanta experiencia que no pecan de vanidosas optimistas.

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Las mujeres fuertes siempre piensan demasiado porque son protectoras. No quieren que nada les pase a los que más quiere y deben pensar en todos los escenarios posibles que podrían afectar a sus seres queridos para también encontrar soluciones desde todos los ángulos.

Las mujeres fuertes piensan demasiado porque son muy inteligentes y se dan cuenta que cada persona debe hacerse responsable de todo lo que hace. Saben que las apariencias engañan y no pueden dar nada por sentado ni ser extremistas. Saben que no deben creer en todo lo que le dicen y no dejaran que nadie los engaña.

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Las mujeres fuertes piensan demasiado porque están tratando de hacerlo todo y hacerlo bien. Tener una buena carrera profesional, una genial relación amorosa, una vida social activa, un cuerpo y mente saludable, y muchas metas más. Es por esto que su cerebro siempre está a toda marcha.

Las mujeres fuertes piensan demasiado porque no siempre fueron fuertes. Porque tuvieron que aprender a pensar en todo para no ser lastimados, engañados o sentirse inseguros. Porque pensar en todo es algo que arrastran desde siempre para poder estar un paso delante de la situación.

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Las mujeres fuertes piensan demasiado pero no les importa lo que diga la gente. Prefieren seguir pensando, en qué, cómo y cuándo tienen que hacer las cosas para que resulten como ellas quieren.