Llego mi momento, ahora soy la única no hay plan “B”.

Llego el momento de obtener lo que merezco, de eso que aprendió a leer mi alma y a verme bailar.

 

Y es que ya llego quien por fin supo entender mi calma en medio de la tempestad, el que me acepta con mis demonios acuestas y que aun así les invita a tomar té. Una persona tan cálida y calmada que incluso me contagia un tanto de eso que la hace brillar.

 

Ya llego quien merecía parte de mi preciado tiempo, el que me supo dar mi lugar. A quien no le importa si llueve o hace un sol intenso, pues de cualquier manera está seguro de que yo siempre le espero. Y es que también aprendí a valorarlo como él lo merecía, desde hace un buen tiempo éramos dos almas perdidas e incomprendidas.

 

Pero ya llego el momento de los dos. Ahora nos une una sola voz como un pequeño susurro en nuestras conversaciones de media noche, esas que solo nosotros dos tenemos y que de alguna forma nos diferencian del resto. Pero de esa otra parte de personas que no supieron valorar nuestras voces a altas horas.

 

Después de tanto esperar, por fin se cruzaron en nuestros caminos las sombras de dos almas que quieren será amadas y valoradas, porque más que dejar la respiración en una cama, estábamos escasos de amor, de uno que ya apareció y que no pienso dejar ir. Ahora menos, pues personalmente sé llego mi tiempo, el de ser valorada y reconocida por alguien como la primera en su vida y no una opción más.