Llenas todos los espacios de mi vida con tus besos.

Cada uno de ellos está cubierto con tu presencia, la que me dice en exclusiva cada día lo mucho que te quiero.

 

Y es que me he convertido en una persona cursi y un tanto insípida, de algún modo todo eso que ha llegado a cubrir marca mucho en mí, todo lo que soy y lo que ahora puedo ser cuando estoy junto a él. Se ha encargado con el tiempo de llenar cada hueco, cada espacio y centímetro que están en mi vida.

 

Se ha decidido entonces a quedarse por completo para no dar marcha atrás, y es que de alguna u otra manera su presencia me cautiva. Llena mi alma, cuerpo y mente, aunque sus besos ocupen más el lugar de uno de ellos en especial, y es que mi cuerpo tiene la huella de sus labios por doquier así como la arena a la orilla del mar.

 

Me marco, dejo cada uno de sus besos en mi vida con una marca singular; y en cada uno de ellos su firma como diciendo “yo estoy aquí” algo que nadie más podrá lograr. Así estoy y no mentiré en decir que me encanta también ser parte de su vida, estar en su interior como él en el mío, porque también mis besos lo marcaron de por vida.

 

Él llena y seguirá llenando todos los espacios de mi vida con su presencia cautivadora, porque me invita día tras día a seguir llenando espacios que ni yo misma conocía.