Lo bonito de soltar es cuando te crecen las alas.

Lo más agradable después de haberse liberado de todo un martirio terrenal, es ver como unas nuevas alas empiezan a salirte de lanada para decirte ¡Oye, vez que no es el fin!

 

Es gratificante entonces, saber que podemos caer de lo más alto y que sin embargo nacerán en nosotras nuevas alas para volar. Alas que te convierten en una persona libre, en alguien aún más fuerte que antes.

Pues entiendes que tu pasado solo queda ahí y que por un momento quiso ser tu presente para sacudirte un poco y hacerte dudar incluso de tus cualidades y habilidades de mortal. Es entonces cuando de la nada algo nuevo sucede, como todo fin existe un nuevo presente; algo que de pronto llega para darte una mano y decirte que puedes seguir adelante con tus encantos.

 

Y es que todo no es belleza, también existen un par de habilidades que te hacen una persona fuerte, lo suficiente para empezar a volar otra vez, para despegar tras tus sueños y metas sin que nadie pueda llegar a cortar otra vez esas alas que con sacrificio lograste recuperar nuevamente.

 

Entonces, cuando sientas como caes al suelo, recuerda que por muy fuerte que pueda ser el golpe, al final saldrán de ti nuevas alas que te harán más fuerte, incluso aún más feliz, unas suaves y bellas alas que solo tú y quienes de verdad te quieren serán capaces de ver. Así que si estás pasando por una situación difícil, alégrate; todo pasa y te hace crecer.