Los placeres de la vida. No son solo uno ni dos.

Existen millones de placeres, los que la vida de alguna u otra manera nos regala, solo queda cada quien verlos como mejor puede.

 

No todo es comer, dormir y sexo salvaje; aunque estoy de acuerdo en que son placeres necesarios hay miles de ellos allá fuera esperando porque los lleves a cabo. Viajes por hacer o tomar café con una amistad del pasado, ver el atardecer, bañarse desnudo en alguna playa o río, reírse a carcajadas o bailar hasta desvanecer.

 

Muchos y demasiados placeres diría yo, para los que la vida se nos puede quedar corta pero nosotros desperdiciamos. El simple hecho de respirar, poder caminar y sonreírle al que pasa por tu lado. Detalles que solo las personas con ganas de vivir pueden ver y disfrutar con cada fibra de su cuerpo y su espíritu, porque están de acuerdo conmigo; la vida nos sigue regalando placeres a medida en que vamos viendo los pequeños gustos que salen por ahí.

 

Y hay que vivirlos y darse el gusto de tenerlos aunque sean fugaces y otros no los vean así, pero qué rayos importa si no los ven, eres tu disfrutando el momento y el placer de poder vivir bien, porque a pesar de tu miles de problemas siempre habrán cosas mejores por las cuales agradecer.

 

Entonces, no hay que limitarse al sexo desenfrenado y solo a comer y dormir bien, porque incluso dormir nos resta tiempo de podes disfrutar al igual que una mala dieta por creer es un gran placer, todo se trata de saber balancear.