Los secretos de mi falda.

Oculto bajo mi falda unos cuantos secretos que temo puedan salir a la luz.

 

Secretos que quizás me definan un poco pero no por completo para salvación de muchos que opinan puedo estar pérdida por completo. Ella ha sido la protagonista de varios encuentros lujuriosos, algunos aun los recuerdo con una gran sonrisa de oreja a oreja, mientras me escabullo entre la multitud allá afuera.

 

Y es que voy caminando por las calles de la ciudad vestida con esa falda tan particular, es entonces cuando ciertas escenas se aparecen en frente para decirme que no soy tan santa como yo creo vestirme. A pesar de que mi ropa no me define, si me guarda los retratos no hablados de lo que fui alguna vez aunque hoy trate de olvidar.

 

Qué culpa tengo yo de que el pantalón me estorbe y que sea esa coqueta falda la que más me adorne, porque aunque no me defina completamente si hace que salga de mi lo atrevida que puedo ser de vez en cuando. Es quizás la excusa perfecta para ser lo que verdaderamente quiero, pues muchos la han tocado y quitado del camino para librar los demonios que viven en mí.

 

Son los secretos de mi falda los que me hacen merecedora de unos cuantos conceptos, pero aun así no me importa en lo absoluto lo que puedan pensar sobre mí. Soy libre como ella al compás del viento, y mi belleza se ilustra tanto como cuando ella se combina con una camisa adecuada para el tiempo.