Madurar es…

Entender que algunos solo te quieren para coger y pasar el rato. 

Y sí, no nos hagamos las tontas y tampoco los tontos porque no es algo de genero si no genérico. No todo lo que llega con rosas y dulces palabras tiene el deseo de quedarse, algunos sencillamente son forasteros, turistas del corazón incluso de tu piel.

 

Imagen: Weheartit

 

Personas que aparecen solo por gusto carnal, te ven, llamas su atención y desean llevarte luego de una cita y unas cuantas copas de vino directamente a su cama, quizás al baño o para ahorrarse unas cuantas monedas al automóvil. Eso es madurar, entender de una vez por todas que no todo lo que brilla es oro y no todas las palabras bonitas son sinónimo de amor.

 

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Madurar no es solo festejar cada año un año más, es saber que existen malos y buenos deseos, algunos solo son carnales disfrazados de romanticismo que pueden romper tu corazón. Es crecer con las experiencias, también volverse un poco más experto y un aprendiz de cama; porque no todo puede ser malo; con todo esto también puedes convertirte en un alumno en temas de pasión.

 

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Es fogosidad traducida en madurez, porque cuando logras entender que a veces son las necesidades del cuerpo las que te hacen confundir la razón, entonces sabes que las necesidades del corazón son muy diferentes. Y cuanto incluso tú también te conviertes en un turista de pieles te das cuenta que de una vez por todas maduraste, y que todo lo que llegue para hacerte pecar sencillamente te hará un poco más maduro.

 

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