Me canse de esperar subir a primer lugar.

Me canse de esperar sentada en el banquillo, de esperar a que voltearas y solo me miraras a mí, y es que por mucho tiempo fuiste tú mi primera y única opción, mientras que yo cambiaba de lugar cada semana en tu vida cotidiana.

 

Me canse de suspirar y de guardar unos cuantos suspiros para mí, de guardar mis sentimientos por días hasta que te dignaras a verme sonreír, porque incluso en la larga espera siempre te regalaba al final una gran sonrisa plena, y vaya que era demasiado ingenua.

 

Me canse y me aburrí de esperar más de ti, de que más de solo besos y unas cuantas salidas en el frío de la noche, pasar un día completo junto a ti. Me acostumbraste a las sobras y me resigne a vivir así, pero ya es suficiente, más que suficiente solo vivir de esa manera aun sabiendo que merezco mucho más que eso.

 

Merecía ese primer lugar en tu vida, porque di demasiado por ti, entregue parte de mi cuerpo cubierta en el mejor papel de regalo que pueda existir, mi piel que albergaba cada paso de tus dedos como un recuerdo que con preciado cariño jamás olvidará. Te di mucho, y por mínimo merecía algo así, a ti solo para mí, pues yo no tuve ojos para más nadie.

 

Pero como todo, llegue a mi final; me canse y me aburrí de esperar ser el primer lugar en la vida de alguien que parece tener un corazón demasiado especial, de alguien que pareciera jamás madurar a pesar de ser de mi misma edad.