Me gustabas más cuando te conocía menos.

Incluso a veces es mejor no saber demasiado.

Arrancarse de la mente esos momentos, en los que descubres que quien te gustaba no era tan parecido a lo que tú creías. Me gustabas más cuando no sabía tanto de ti, cuando solo sabía tu nombre y tus dos apellidos, tal vez la dirección de tu casa y placa de tu auto.

 

Imagen: Weheartit.

 

No logro entender, cómo el saber más le resta menos gusto a la cuestión, pero luego recuerdo que cosas así solo suceden cuando esa persona no es para ti. Y eso sucedió, quise quedarme aferrada a un gusto lleno de una imagen masculina perfecta solo en mi memoria.

 

Imagen: Weheartit.

 

A lo que yo creía antes de que lo llegase a conocer mejor. Eso que conocía era suficiente para mí, hasta que me atreví a seguir indagando más, porque incluso sin tener que preguntar todo llegaba ligeramente a mí, para que me diera cuenta aunque sin querer.

Me gustabas, y de eso no cabe la menor duda, y aún sigo en la lucha por dejarte ir. Por alejar de mi memoria esa imagen que sentía era “suficiente” para mí, pero la vida me está alcanzando y debo dejar ese gusto justo detrás de lo que creí.

 

Imagen: Pinimg.

 

Por ello, de ahora en adelante trato de preguntar desde el comienzo, pues tú fuiste una prueba, un examen de que a veces puedo ser muy ingenua y dejarme embriagar por un gusto pasajero, por algo que no es lo que parece, algo que nubla mi mente.