Me visto de simpatía aunque a las demás les caiga mal.

Trato de ser la persona más natural del mundo, andar por ahí siendo yo misma sin importar lo que diga el resto, y esto es algo que he ido aprendiendo después de creer darle explicaciones a los demás.

 

Me visto de simpatía, no la de creerme la última coca-cola del desierto, más bien la de ser tan autentica y natural que ni siquiera tenga que fingir un saludo o dar un abrazo por darlo y ya. Pero algo con lo que si he crecido desde niña es con humildad, aborrezco completamente las apariencias fingidas y creerme más que los demás.

 

Sí, aborrezco los aires de superioridad, el andar por ahí fingiendo algo que no soy y que me quieran por eso, cuando creo pudo decir que el esto del mundo lo detesta igual. Pro, tal vez esa misma simpatía que me caracteriza no sea del total agrado para las demás, pus entonces aquí las víctimas de los egos absurdos y los aires de superioridad.

 

Porque sí, de cierta forma me creo gentil, humilde y simpática más que las demás, soy así y la vida ha ayudado a moldearme en cierta forma, me agrada y me siento sumamente cómoda siendo así.

 

Prefiero andar repartiendo amabilidad al resto del mundo que creerme más que los demás, ser yo mima; autentica, única y natural. Pero bueno, no podemos ser todos iguales, por lo que deben existir los polos opuestos para hacer de esta vida una novela estrambótica.