Mentalmente ya te hice mío.

En esta odiada distancia y sabiendo que ya no puedes ser completamente mío físicamente, mi mente hace estragos cuando te recuerda.

 

Imagen: Weheartit

 

Mentalmente esa tarde de ese día que no quiero nombrar te recordé en silencio, las cuatro paredes de mi habitación fueron el escenario perfecto para ese encuentro que incluso hoy moriría porque ocurra de nuevo. Tal vez no sea yo en este preciso momento quien habla, es mi subconsciente quien junto con mi mente se descontrola y habla sobre ti.

 

Imagen: Weheartit

 

Te hice solo mío recordando aquella noche del primer mes de ese año, que durante mucho tiempo recordaré. Es la única forma en la que no existen terceras personas y mucho menos me sentiría mal por ir contra mi voluntad, pues mi cuerpo opina todo lo contrario y prefiere estar alejado.

Es mi cárcel, mi secreto bien guardado; la única manera de que nadie se interponga entre los dos. Es el silencio hecho pensamientos que solo viajan por mi mente, son mis manos calladas rosando tus mejillas, besos que mueren en una almohada que una vez nos sirvió de testigo, es tu rostro y tus penetrantes ojos verdes que no me dejan escapar en paz, porque incluso pensándote me atrapas sin piedad, me envuelves; nos envolvemos por esa cantidad enorme de deseos que hoy mentalmente ya te hacen mío.

 

Imagen: Weheartit

 

Espero no seguir así con el paso de los años, pues más que un maltrato emocional sería una violación de caricias sin piel y besos sin labios. Son tirones de tu piel que se encaprichan con mis pensamientos y sé que soy yo la única culpable.