Motívame y seré tu mejor motivación.

Algo así como los bíceps que tanto deseo arropen mi espalda.

Mujeres, especímenes llenos de ternura, pasión, deseo, belleza, inteligencia y mucha creatividad. Por ahí dicen que somos complejas y algo difíciles de complacer, pero… dejaré lo cursi a un lado y me colocaré en la piel de cada mujer sobre este mundo, porque sé que así como ellos tuercen su cuello cuando ven al género opuesto caminar del otro lado de la calle, nosotras no somos ningunas peras en dulce.

 

Imagen: Weheartit

 

Y no es ser vanidosa o superficial, sencillamente en nuestra genética también está comparar la belleza con algo erróneo. De manera lamentable y deliciosa la carne siempre buscara carne, y eso somos nosotras, seres que comen con los ojos. Buscamos hombres fuertes que nos motiven y coloquen contra la pared, y si hacen sacudir nuestra mente, finalmente estaremos perdidas.

 

Imagen: Weheartit

 

Y es que no solo buscamos el relleno de los bíceps o ese abdomen de lavadero, queremos materia gris, eso que nos motive la mente de tal forma que el cuerpo actúe por sí solo. Motivación, mucha motivación para actuar en efecto boomerang.

 

Imagen: Weheartit

 

A muchas de nosotras nos cuesta ser abiertas, coquetas o un poco lanzadas, sencillamente queremos un toque de motivación para revelar lo que en realidad somos, fierillas atrapadas en un unicornio, sí; eso que queremos aparentar por miedo a muchas situaciones a la que la vida u otras personas nos han expuesto antes.

 

Imagen: Weheartit

 

Pero es suficiente, pasado pisado y bien aplastado. Las oportunidades están a la orden del día como todos esos especímenes que se cruzan en tu camino, libera tu mente de los estereotipos del “qué dirán”, observa, sacúdete y atraerás la misma motivación a tu vida.