Soy mujer y me cansé de caminar con miedo

Para ti es un juego, pero lee bien, para mí es una lenta tortura que no acaba nunca…

Es una pena que sea tan difícil hacerse a la idea de que por mi condición de mujer me aterra ser acosada en las calles. Parece que hablara perruno y que por eso no me entienden cuando digo que sus piropos al contrario de halagarme, me están atormentando. ¿No ven mi gesto de desagrado? ¿No notan que no giro mi rostro? ¿No es evidente que apresuro el paso para alejarme lo más pronto de ustedes? ¿O es que me han visto decirles “muchas gracias, me siento honrada de que mi cuerpo sea tu altar de la obscenidad”? Claro que no has notado nada, claro que no te importa como me siento, claro que no te lo preguntas, claro que no reflexionas porque soy mujer y tu hombre, y las mujeres estamos debajo de ti, ¿verdad? Para ti es natural usarme para hacerte el machito, el fogoso. Para ti es un juego, pero lee bien, para mí es una lenta tortura que no acaba nunca; cada día, cada semana, cada mes, cada año, debo superar mis miedos a ti, porque entérate de que todas las mujeres tenemos una historia de acoso callejero que contar, y tú, hombre, haces parte de ellas.

Solo quienes hemos sufrido y padecido gritos obscenos en la calle, sabemos lo horroroso que es no saber qué hacer. No saber hacía donde mirar, no saber si levantar la cabeza o agacharla. Ustedes, hombres, no saben lo que se siente pasar cerca de un grupo de personas y saber que te han desvestido y hecho con tu cuerpo todo lo que han querido… pero claro, como ha sido mental y verbalmente, no cuenta como acoso y abuso.

Pues bien, me harté. Sí. Me harté de caminar con miedo. He decidido tomar con determinación el acoso diario. Te veré directamente al rostro, sí, a ti, acosador, y te diré con todas sus letras “ E S T Ú P I D O  A C O S A D O R “. Me he propuesto ser valiente, me he propuesto levantar mi dedo medio. Si ellos gritan, yo los mandó a comer mier… mermelada de la que sabemos.

Sí, soy mujer y me cansé de caminar con miedo, y por esa misma razón, me defenderé con garras. Y tú, querida amiga, querida hermana, defiéndete porque juntas somos una fuerza irrompible.

Fuente fotografía: https://weheartit.com/entry/301130524