Muslos de colores.

Si, tal vez seamos como las mariposas con muslos de colores donde se posan amores.

Amores que en su mayoría solo tienen una intención, basta con llegar hasta ti; ilusionarte, amarrarte a su corazón para luego dejar que vueles tal cual como las mariposas. Y no digo que la mayoría este solo en busca de lo mismo, pero sí de eso que por cuestión de minutos los hace perder la razón.

 

Imagen: Weheartit

 

Tanto ellos como nosotras nos dejamos llevar por la emoción del momento, por entrar en ese periodo donde sientes subes al cielo y vuelves a bajar, nuestros dos muslos de colores se convierten en su paraíso terrenal, en que sostenerse, en donde sentirse más hombres por cuestión de minutos.

Muslos que nosotras deberíamos cuidar para no dejar pasar a cualquiera, tan radiantes y coloridos como el de una mariposa. Pero, tenemos esa terrible necesidad de andar por ahí dejando esencias en camas y lugares no tan especiales, pues nos dejamos llevar por los colores de un momento lleno de pasión por todos lados.

 

Imagen: Weheartit

 

Abrimos con todo su esplendor los muslos que de niñas solo abríamos para montar bicicleta, pero; no nos importa, cuando creemos que estamos con el indicado las palabras se las lleva el viento y la necesidad por estar a su lado en la mañana aparece en todo momento. Y tal vez deberíamos ser disculpadas por estos momentos repletos de sinceridad y deseo, pues somos auténticas, somos nosotras enamoradas, quizás no; en fin, somos naturalmente nosotras buscando y dando algo por la satisfacción de ambos.

 

Imagen: Weheartit