Nada de chocolates y regalos. Yo quiero acción.

La primera fase de enamoramiento ya pasó para mí. Ese amor que te hace ver hacia las estrellas y pensar ¿estará pensando en mí? Y bla, bla, bla… Ya no quiero a alguien que me baje las estrellas, quiero a alguien que me las haga ver.

 

Imagen: Weheartit

 

Y es que de cierto modo después de una edad hay cosas que pasan a segundo plano, los chocolates por ejemplo. Las rosas, los osos de peluche y ese montón de cosas que te vuelven un coma diabético. Pero ya no; a esta edad busco más.

El descontrol, picardía y juego ¡Acción! Sencillamente los detalles ya no causan una primera impresión y mucho menos emoción. Y creo que la mayoría piensa igual, preferimos mil veces que nos sorprendan al desnudo y con un rico desayuno, es que cada mañana queremos más y más.

 

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No cabe la menor duda que los detalles son y seguirán siendo lindos pero; eso lo puede hacer cualquier persona. Sencillamente estamos buscando noches sin control y gestos convertidos en acciones que nos hagan saber que somos únicas en la vida de esa persona, o por lo menos la única que se quiere comer. Es un puesto que por el momento más nadie puede cubrir, más solo tu silueta en su cama.

 

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¡Acción! Adrenalina en todos los sentidos, aventuras fuera y dentro de la casa y que la timidez quede destruida uno ante el otro. Yo quiero una faena, la incertidumbre de qué hará después, que me sorprendan en actitudes porque con chocolates y regalos lo puedo hacer en la tienda de al lado.