Negocios de sostén.

¿Por qué dar todo de buenas a primeras?

¿Por qué somos capaces de regalar piel?

Hay ciertos negocios que solo nos compete a nosotras, preferimos dejar el corazón en bandeja de plata que negociar unos cuantos minutos de amor y placer, muchas veces sin querer le damos más importancia al otro, quedando nosotras en segundo plano, sin tan siquiera pensar que estamos desgastando nuestro tan preciado corazón.

 

Imagen: wp.

 

Y cómo no darnos cuenta, más cuando no nos corresponden como se debería. Vamos dejando esencia en camas y sostenes debajo del sofá, así de simples somos muchas veces, algunas en el peor de los casos suceden en la primera cita. Por más de que seamos aventureras y queramos experimentar, comernos el dulce y salir corriendo, también se vale darse un poco a desear, ya saben… negocios de sostén, dar de a poco, migajas de nosotras para mantener la tensión y la tentación sobre la mesa.

 

Imagen: Untitlen.

 

Porque no podemos ser buenas solo en el trabajo, pues también cuenta el corazón sobre el colchón, mantenerlas ahí; a la espera de si recibirá algo de nuestra parte o no. No debería ser tan fácil prestar nuestro cuerpo, obtener ganancia de él, si mucho nos cuesta mantenerlo a la intemperie de lo ordinario de lo común, porque nosotras no somos comunes.

Somos seres libres y jefas de nosotras mismas, dueñas de nuestras decisiones y de eso a lo que llamamos sentimientos, los que muchas veces se convierten en nuestro enemigo queriéndonos hacer perder en el área de negocios. De vez en cuando se vale negociar nuestros besos y caricias, el cuerpo tal vez.

 

Imagen: Weheartit