No dejemos a un lado las personas que merecemos.

El tiempo pasa volando sin darnos cuenta, de algún modo dejamos pasar las cosas buenas frente a nuestros ojos sin retenerlas un poco.  Cosas que nos pertenecen solo a nosotros, las que surgen para que las cojas como tuyas y de nadie más.

 

Así se nos va la vida, el tiempo y algunas personas; estas últimas son quizás las que nos duelen más. Se apartan poco a poco sin ni siquiera dejarnos pensar, personas valiosas que se escapan porque no encontraron en nosotros eso tan valioso que se merecían y que nosotros podíamos dar.

 

Y es que lastimosamente dejamos de un lado a las personas valiosas y verdaderas por darle paso a lo que no es más que confeti vestido de persona, otras que no merecen incluso parte de nuestro tiempo. Sin percatarnos perdemos, sí; eso que tal vez nos llene el alma de más sueños y nos ayude a cumplir los ya existentes muy dentro.

 

Pero, optamos por lo fácil y seguro, por esas personas que nos ofrecen lo primero que tienen en sus manos y nos dejan ciegos con lo poco que pueden ofrecernos. Y todos pasamos por algo así, pero no debemos dejar más que se nos pase el tiempo dejando de valorar lo que realmente merece parte de nuestro tiempo.

 

Y es que como dije, este último pasa y no se recupera jamás. No dejemos entonces que los demás se apoderen de nosotros y nos cieguen de las personas que realmente merecemos y que se merecen algo igual.