No hay mejor narcótico que tu presencia.

Esa que llega, me droga y me embriaga como mejor sabe hacerlo.

 

Imagen: Weheartit.

 

No existe entonces, un grupo de anónimos lo suficientemente bueno que me haga superarte. Pues no puedo mantenerme ausente de eso que es tu presencia. Está ahí para aparecerse justo frente a mí, cuando pienso estoy a salvo del resto de humanos.

Es mi narcótico, mi droga y mi mejor medicamento. Eso que me hace convulsionar cuando su esencia entra por mi nariz, es su presencia quizás más fuerte que la mía en esta tierra. Me late que estoy como mal de la cabeza cuando me coloco a pensar en él.

 

Imagen: Weheartit.

 

Pero más que solo su presencia, saber que le pienso me coloca la imaginación a mil. Me mantiene ahí; a la expectativa, inventándome cosas para cautivarle siempre. Y es que ese narcótico que es su presencia me coloca a delirar la imaginación, me invento ideas, futuros saludables.

 

Imagen: Tumblr.

 

Porque a diferencia de las demás drogas, sé que mi futuro será saludable junto al de él. Y no son los signos y nuestra compatibilidad la única responsable, es el destino y las oportunidades que he tomado junto a él. Es el mercurio retrogrado que me hace serle infiel, a mi soledad que no quiero sea parte de ese grupo de adictos a los narcóticos.

 

Imagen: Weheartit.

 

Y es que no hay mejor narcótico que su presencia junto a la mía, es mi medicina diaria, más que eso la salud de mi día a día, tal vez por eso se ha convertido en mi narcótico especial.