No le tengo miedo al amor, solo prefiero tenerlo como amigo.

Amor.

Love.

Amour, amour, amour. 

 

Imagen: Weheartit.

 

Ese sentimiento tan puro y casi perfecto que nos hace perder el control, nos desconecta de lo conocido y nos coloca a viajar a su propio ritmo. Un amor que tiene muchas formas, el que sentimos por nuestra madre, familiares o amigos, el propio, y un último que quizás sea el villano en esta historia, más cuando no es correspondido de la misma forma.

 

Imagen: Weheartit.

 

Te ahoga, te asfixia pero te llena de euforia. Está ahí para recordarte que no eres tan frío o seco como quisiste demostrar, te desarma y te quita todas las cartas que puedas tener bajo la manga, te llena de emoción y a su vez de felicidad pues con él a pesar de todo eres una nueva persona.

 

Imagen: Weheartit.

 

Es un sentimiento, un valor que incluso te acepta solo de la manera que él sabe hacerlo y bajo todos sus criterios. Te hace firmar un acuerdo de confiabilidad, donde tú o el otro son los culpables si algo sale mal. Le gusta salir invicto para así seguir mezclándose con el resto de personas, e incluso hacerte sentir lo mismo con alguien más.

 

Imagen: Weheartit.

 

Así es él, quizás nosotros mismos lo condicionamos para eso. Pero a pesar del tiempo y las circunstancias siempre lo atraemos, y aunque no aparezca con cualquiera, cuando lo hace es de la mejor forma que él sabe hacerlo, te lleva hasta la cúspide de la felicidad y te puede hacer caer de un solo golpe si fallas o te vuelves dependiente de él. Por eso es, que no le tengo miedo, solo prefiero tenerlo como un amigo más.