No se me quita todo lo sucio que quiero hacerte.

Ya me bañe y aun no se me quita todo lo sucio que quiero hacerte.

 

Eres la púnica persona sobre la tierra que me inspira a pecar, la que llena los bolsillos de mi vida de unas ganas infalibles de volver todo el deseo en realidad. Despiertas mis demonios y mis ángeles para ponerlos a bailar entre sí, y como si fuera poco colocas poco a poco mi vida de cabeza y a tu modo.

 

Mi piel arde y no quiere calmarse, mi mente se nubla solo al saber de ti, es como si en el fondo algo gritara tu nombre y no quisiera dejarse ir, estas para provocarme incluso en tu ausencia, pues todos los hechos anteriores están curtidos con tu aroma y tu ciencia.

 

Porque incluso eres una ciencia de la cual no me quiero apartar, sino aprender más. Estas ahí con el tiempo aferrándote más a mi mente y mi subconsciente, y por más de que trates de escabullirte te tengo muy presente. Dejaste en mí tu mejor huella e incluso tu marca personal, para hacer de mi cuerpo tuyo y nada más.

 

Por eso te quiero aquí y ahora sin necesidad de ninguna invitación, porque no me parece necesaria luego de todo lo que ha vivido nuestra piel en todos los rincones conocidos por los dos. Es la melodía de nuestros cuerpos los que se reclaman, el susurro de una pasión que se busca insaciable de arte, de toda esa que hacemos juntos al encontrarnos.